La muerte y tú
Primero los colores.
Luego los humanos.
Así es como acostumbro a ver las cosas.
O, al menos, así intento verlas.
"Podríamos llamarlo estudio en rojo... ¿Por qué no emplear por una vez una jerga pintoresca? Existe una roja hebra criminal en la madeja incolora de la vida, y nuestra misión consiste en desenredarla, aislarla, y poner al descubierto sus más insignificantes sinuosidades."

Artículo extraido de internet:
‘The Butterfly Circus’, lo último de Eduardo Verástegui: la dignidad humana por encima de los defectos
El actor mexicano protagoniza junto a un chico australiano que nació sin brazos ni piernas su último trabajo cinematográfico
Ya hace años que Eduardo Verástegui eligió dejar atrás el mundo de la fama y su vida como actor y cantante sex symbol para acogerse al mundo de la fe. En una entrevista concedida a CinemaNet en noviembre de 2008, Verástegui afirmaba que su proceso de conversión le ayudó a superar una vida frívola y sin sentido.
“Tomé la decisión de no volver a trabajar en un proyecto que ofendiera mi fe, la familia o la comunidad latina”, decía en aquella entrevista, realizada con motivo de la presentación y estreno en Barcelona de la película Bella, ganadora de la ‘Ola de Oro’ en los XIII Premios Cinematográficos ‘Familia’.
Consecuente con aquella afirmación, el actor y productor mexicano acaba de presentar su último trabajo cinematográfico, el cortometraje The Butterfly Circus, un canto a la dignidad humana por encima de los defectos y las dificultades.
“Valor supremo de la dignidad humana”
El coprotagonista del filme es Nick Vujicic, un chico australiano de 27 años que nació sin brazos ni piernas. Según informa Religión en Libertad y tal como explica Verástegui desde su web, los trabajos del actor mexicano pretenden “abrir ventanas de esperanza y poner de manifiesto el valor supremo de la dignidad humana en toda circunstancia y lugar”.
Vuijic nació con una triamelia, o sea, sin tres de las cuatro extremidades. Le faltan ambos brazos al nivel de los hombros y la pierna derecha. Su extremidad inferior izquierda apenas es un pequeño pie con dos dedos que sale de su muslo izquierdo.
Sin embargo, gracias a su fe, la capacidad de este joven discapacitado para superar las barreras que la vida le ha impuesto no tiene límites, como se puede observar en el vídeo THE BUTTERFLY CIRCUS.
La historia del cortometraje The Butterfly Circus, dirigido por Joshua Weigel, se centra en la vida de un circo ambulante dirigido por el Señor Méndez (Eduardo Verástegui), que recorre las tierras devastadas de EE UU tras la Gran Depresión.
En su periplo, descubren a un hombre, Will (Nick Vuijic), que es exhibido en una suerte de galería de los horrores. Will no tiene brazos ni apenas piernas y su encuentro le cambiará la vida. El personaje de Verástegui le enseñará a valorarse, a abandonar la idea de que es un ser extraño digno de exhibirse en una feria y a afrontar sus limitaciones.
The Butterfly Circus ha sido presentado al concurso anual del ‘The Doorpost Film Project’, entre cuyos principios están sacar a la luz la verdad del hombre y abrir la puerta a trabajos cinematográficos que entretengan y provoquen un impacto profundo en la vida de los espectadores. El concurso se llevó a cabo y The Butterfly Circus fue merecedor del susodicho premio.
El video puede ser visto en youtube, buscando bajo el título mismo del cortometraje.
La razón por la que no se encuentra adjunto a este blog es sencilla: errores en la página desde hace ya varios días. Por eso mismo, espero disculpen la molestia de derivarlos a otra página web.

Dios ha creado el universo y todas las riquezas de la naturaleza con la finalidad de SERVIR.
SERVIR es buscar con preferencia el beneficio de otro, antes que el nuestro, es no herir cuando estamos enojados, cansados o impacientes.
SERVIR es perdonar, olvidar ofensas, volver a dar la mano, tratar a quien nos lastimó como si no hubiera pasado nada, pedir disculpa a quien hemos ofendido.
SERVIR es la alegría sana de ser justo, no hablar mal de los demás, no querer aprovecharnos de nuestro prójimo, no engañar a nadie.
SERVIR es demostrar nuestro amor hacia los demás, manifestar sinceridad, interés y paciencia hacia las personas que encontramos a nuestro paso.
SERVIR es tener valor de hablar, cuando esto suponga un riesgo, tener la virtud de callar, cuando nos hayan herido o humillado, reprimiendo nuestras emociones violentas al sentirnos ofendidos.
SERVIR es saber hablar con Dios, suplicarle que nos perdone y luego callar y escuchar lo que nos inspire, saber agradecer los beneficios con que nos está colmando, pues, El es el único que puede valorar nuestros esfuerzos, porque nos ilumina y nos enseña que lo imitemos, sirviendo con sinceridad y lealtad.
Teresa De Calcuta