En un mundo de tecnología y globalización, en el que continuamente se habla de un desarrollo óptimo de la sociedad, crece en el hombre ciertas inquietudes acerca de este desarrollo y qué implicancias trae para los hombres y mujeres de determinado entorno.
Pero, ¿Qué es el desarrollo? Al hablarse de una civilización, se refiere al avance que ésta experimenta en dirección a salir del hambre, la miseria y la pobresa, entre otros. Es indispensable que sea éste un desarrollo INTEGRAL Y HUMANO, en el que TODOS PARTICIPEMOS activamente y con igualdad de condiciones. Todo ello va de la mano con la solidaridad que cada quien ha de cultivar hacia quienes le rodean y la formación que recibe cada uno e inculca con su ejemplo a los demás; en búsqueda de consolidarnos de manera más humana: ser más personas.
Hoy en día vivimos en constante cambio, cambio acelerado, que trae consigo una sensación de progreso (a veces incluso falsa) y de insuficiencia, y que si bien busca siempre más y seguir adelante, ha sido responsable de que a nuestro tiempo se le llame tiempo de cambio, aunque a la vez, tiempo se crisis.
Haciendo un paralelo comparativo entre 1990 y este año -2010-, en ese entonces el Perú vivía en una época de una inflación de 7649,8% y de intenso terrorismo. En esa época, el internet y los celulares eran recién murmullos y simples sueños de lo que han llegado a ser al pasar el tiempo. Todo eso se ha visto aplastado conforme pasaron los años hasta la actualidad, y es que hoy en día la cantidad de inventos tecnológicos llevan a afirmar que la tierra es plana, y lo es pues ya no es posible hablar de la tercera dimensión cuando todo está al alcance de un Click. Ha crecido la economía global y local, así como -para llevar el caso a un ejemplo concreto- el consumo del azúcar. Programas de computadoras e internet, tales como Facebook, Twitter, Google, Yahoo, Msn, Windows, Microsoft, etc; han facilitado en alta medida el trabajo de los individuos y han mejorado su desempeño laboral y en la sociedad.
No obstante, han traido consigo un trasfondo negativo, y se trata del "fin del orden". ¿Cómo así? Pues la crisis económica iniciada en el 2008 no ha sido sino evidencia de los problemas que trae consigo el creciente egocentrismo y falta de ayuda por parte de TODOS. En el mundo se gastan anualmente en cosméticos, perfumes y armas (etc.) cifras superiores por gran cantidad a las que se necesitan para acabar con el hambre en el mundo, o a las que se necesitan para curar a los infectados por alguna enfermedad en el mundo. Según cifras reales, cada 3 segundos puere un niño por causas remediables, ¿y no somos capaces de poner un alto a esta situación?
Es tiempo de cambiar, pero no en un afán propio de superación, sino en un afán de desarrollo colectivo INTEGRAL, HUMANO Y PARTICIPATIVO.
¡SE TÚ PARTE DE ÉSTE CAMBIO!
26. Toda buena historia tiene su final
Hace 13 años.
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